Los milagros rompen toda lógica. Por ese motivo, no los comprendemos y, en muchos casos, ni siquiera los creemos. Miramos el asunto desde la perspectiva humana, que es limitada.

Los milagros rompen toda lógica. Por ese motivo, no los comprendemos y, en muchos casos, ni siquiera los creemos. Miramos el asunto desde la perspectiva humana, que es limitada.

Una mujer que estaba enfrente gritó. Dos transeúntes miraron hacia arriba. Desde el séptimo piso de un edificio, en Barranquilla, se apreciaba el cuerpo de un bebé. Una imagen fugaz. Cuestión de segundos. Y dio contra contra el césped, a pocos centímetros de un andén de concreto. Omo si alguien, cuidadosamente, hubiese organizado la caída.

El incidente ocurrido en febrero de 2022 ocupó los titulares de los diarios, noticiarios de televisión y medios digitales. No era para menos. ¡El niño se salvó! No sufrió ni siquiera un rasguño.

El médico, Jorge Carreño, director la clínica Reina Catalina, donde fue atendido de urgencias, resumió el asunto con dos palabras: “Es un milagro.”

Llegué y encontré al menor inconsciente y luego llegaron otras personas para auxiliarlo. En ese momento estaba ido, con los ojos desorbitados, pero no tenía nada partido y sí presentaba golpes en el cuerpo—dijo Martín González, uno de los testigos. Estaba almorzando a media cuadra, y lo sorprendió la gritería de la gente.

Esta es una manifestación de la gloria de Dios. Nos mostró a todos los vecinos, que Su poder es grande y que Él hace milagros. Y es un milagro, porque el niño amaneció caminando y no tiene absolutamente nada; el poder de Dios lo libró de la muerte. El niño volvió a nacer, el Señor nos lo devolvió de nuevo–, dijo Magdalena de Hernández, abuela del menor.

MUÉVASE EN LA DIMENSIÓN DE LOS MILAGROS

El Dios de poder en el que usted y yo creemos, es un Dios de milagros. Su mano no se ha acortado para hacer lo que, humanamente, es imposible. En la Palabra leemos:

“He aquí que no se ha acortado la mano de Jehová para salvar, ni se agravado su oído para oír” (Isaías 59: 1 | RV antigua)

Y, también:

“Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados: el castigo de nuestra paz sobre él; y por su llaga fuimos nosotros curados.” (Isaías 53: 5 | RV antigua)

Usted puede recibir ese milagro que tanto necesita, por el que ha venido clamando hace tanto tiempo.

LOS MILAGROS ROMPEN LA LÓGICA

Los milagros rompen toda lógica. Por ese motivo, no los comprendemos y, en muchos casos, ni siquiera los creemos. Miramos el asunto desde la perspectiva humana, que es limitada.

En Lucas 13 leemos la historia de una mujer que llevaba dieciocho años bajo una enfermedad, que, además, tenía un matiz espiritual. Andaba encorvada.

“Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: Mujer, eres libre de tu enfermedad. Y puso las manos sobre ella; y ella se enderezó luego, y glorificaba a Dios.” (Lucas 13: 12, 13 | RV 60)

Cuando el Señor se mueve en medio nuestro, los hechos que rebasan toda lógica, sencillamente ocurren.

De acuerdo con la previsión humana, la mujer debería morir en esa condición. Sin embargo, el poder divino trajo sanidad a su cuerpo, liberación a su espíritu y una nueva condición en su calidad de vida.

Piénselo. Es lo mismo que puede ocurrir con usted hoy. Vuelva su mirada a Dios. Lo está esperando un milagro.

¿Ya recibió a Jesucristo en su corazón? Cuando nos arrepentimos, nuestra vida personal, espiritual y familiar es afectada positivamente. Es fruto de la decisión de renunciar a una pecaminosidad voluntaria (Lea Mateo 3: 5-8) la clave es recibir a Jesucristo como nuestro Señor y Salvador. Decídase hoy por Jesús en su vida y en su corazón.


© Fernando Alexis Jiménez | Ministerios Vida Familiar | #RadioBendiciones


Escuche las transmisiones diarias de Vida Familiar en formato de Podcast

Por #RadioBendiciones

Podcast y Artículos del realizador Fernando Alexis Jiménez, con principios sencillos pero eficaces para desarrollar el crecimiento personal, espiritual y familiar.