¿De qué o de quién depende nuestra felicidad?

Todos los seres humanos anhelamos experimentar bendiciones. ¿Quién no? Sin embargo, las bendiciones que muchos asocian con bienestar y felicidad, están ligadas a la confianza y fidelidad a Dios.

Por Fernando Alexis Jiménez – #RadioBedndiciones 

Hace algunos días, de camino al trabajo, vi a un mendigo que se aferraba a una bolsa con ropa vieja. Le acompañaba un perro. El animal se protegía debajo de una carreta que, al parecer, era el medio de subsistencia de aquel hombre, y su refugio en las noches. Lucía feliz, a pesar de la pobreza. Su rostro lo iluminaba una sonrisa cuando me saludo en la mañana.

Dos cuadras más allá, un ejecutivo con el ceño fruncido y, para ser sincero, malencarado. Me miró al pasar no solamente con desdén, sino con las mismas ínfulas de quien cree que el mundo le debe todo. No se veía feliz. Es cierto, tenía empleo, quizá un hogar, una buena cuenta bancaria, vacaciones aseguradas cada año fuera del país y otras cosas más. Sin embargo, en el portafolio no podía cargar la alegría de vivir.

La felicidad no la determinan ni la escasez de los bienes materiales, ni la abundancia. Está marcada por nuestra actitud y, algo más, la plena certeza de que somos hijos de Dios, que Él nos provee lo necesario y que, aun cuando haya problemas, siempre nos mostrará la salida de la encrucijada.

El apóstol Pablo escribió:

«Sé lo que es vivir en la pobreza, y lo que es vivir en la abundancia. He aprendido a vivir en todas y cada una de las circunstancias, tanto a quedar saciado como a pasar hambre, a tener de sobra como a sufrir escasez.» (Filipenses 4: 14 | NVI)

Todos los seres humanos anhelamos experimentar bendiciones. ¿Quién no? Sin embargo, las bendiciones que muchos asocian con bienestar y felicidad, están ligadas a la confianza y fidelidad a Dios. Como lo anotaba Pablo, si hay abundancia somos felices como, igual, si hay escasez. Nuestra felicidad no depende de las personas que nos rodean ni tampoco de las circunstancias. La felicidad es una actitud interna que se afianza en nuestro caminar diario con el Señor.

Si no ha recibido a Jesucristo como su único y suficiente Salvador, hoy es el día para que lo haga. Prendidos de Su mano iniciamos el maravilloso viaje hacia el crecimiento personal, espiritual y familiar, que tanto anhela y necesita con urgencia.

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Podcast y Artículos del realizador Fernando Alexis Jiménez, con principios sencillos pero eficaces para desarrollar el crecimiento personal, espiritual y familiar.

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