Dios llena el vacío de nuestra vida

Dios cambia las circunstancias. Aun cuando parezca imposible una solución, Él siempre abrirá puertas milagrosas. Esa es su especialidad. Basta que confiemos en Él y volvamos la mirada al Supremo Hacedor.

Por Fernando Alexis Jiménez – #RadioBendiciones

Tenia todo a su disposición: juventud, solvencia económica, buena apariencia física, una novia hermosa y, algo que muchos anhelan: reconocimiento social. Sin embargo, en la flor de su juventud, a los 28 años, se suicidó en su casa de Pelham,  Alabama.

Me refiero a Houston Tumlin, protagonista de filmes como “Locos por la velocidad”, cuando apenas tenia 13 años. Ese papel le permitió saltar a la popularidad. Le siguieron otras actuaciones.

Nadie sabe qué le llevó a tomar la decisión de auto infringirse un disparo en la cabeza. “No le encontraba sentido a la vida”, comentó a la prensa uno de sus amigos más cercanos. Otro más dijo que vivía atrapado en la nostalgia de viejas glorias. Al parecer, se encontraba sumido en una profunda depresión.

Al igual que este actor, millares de personas en todo el mundo comparten una situación común: no le encuentran propósito a la existencia, nada les satisface, la relación familiar parece convertirse en una carga y la única solución que encuentran a su crisis, es pensar en el suicidio.

Dios es la respuesta a los momentos de crisis. Cuando sentimos que nada parece tener sentido y que estamos al borde del abismo, es necesario depositar toda nuestra confianza en el Señor. De Él mana la vida en abundancia, tal como enseñó nuestro Señor Jesucristo:

«Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.» (Juan 14: 6)

En cierto momento aciago de la historia de Israel, cuando los moabitas iban a invadir su territorio, recurrieron al profeta Eliseo en procura de palabra proveniente de Jehová. Volver su mirada al Padre, fue la mejor decisión. Y la respuesta no se hizo esperar:

«Así ha dicho Jehová: Haced en este valle muchos estanques. Porque Jehová ha dicho así: No veréis viento, ni veréis lluvia; pero este valle será lleno de agua, y beberéis vosotros, y vuestras bestias y vuestros ganados.» (2 Reyes 3: 15-17 | RV 60)

Dios cambia las circunstancias. Aun cuando parezca imposible una solución, Él siempre abrirá puertas milagrosas. Esa es su especialidad. Basta que confiemos en Él y volvamos la mirada al Supremo Hacedor. Obrará en nuestra existencia y, también, en nuestra familia.

Si no ha recibido a Jesucristo como su único y suficiente Salvador, hoy es el día para que lo haga. Prendidos de Su mano iniciamos el maravilloso viaje hacia el crecimiento personal, espiritual y familiar, que tanto anhela y necesita con urgencia.

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Por #RadioBendiciones

Podcast y Artículos del realizador Fernando Alexis Jiménez, con principios sencillos pero eficaces para desarrollar el crecimiento personal, espiritual y familiar.

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