La felicidad no es algo que se consigue con disponer de recursos económicos, contraer matrimonio con la persona que deseamos o, quizá, reconocimiento social. Es un estado de alma que se logra cuando caminamos de la mano del Señor Jesús.

Por Fernando Alexis Jiménez | Instagram @radiobendiciones

Infinidad de personas en todo el mundo andan en una búsqueda afanosa de la felicidad. Su trasegar es equivocado. La razón es sencilla: el poseer bienes materiales, tener reconocimiento social, vivir en el mejor barrio de la ciudad o quizá, una buena cuenta bancaria, no son la solución.

De acuerdo con los especialistas, la felicidad se encuentra en los elementos más sencillos. Por ejemplo, es el fruto de una buena relación familiar. Otros aspectos que contribuyen para que seamos felices, son los siguientes:

  • Reconozca que fue creado por Dios para ser un vencedor.
  • Aprecie los obstáculos que salen el paso como oportunidades para llegar más lejos.
  • Comparta diariamente tiempo de calidad con su familia.
  • Escriba un diario registrando los buenos momentos.
  • Renuncie voluntariamente al estrés.
  • Haga un alto en el camino en cada jornada simplemente para tomarse un café y reflexionar.
  • Defina metas a corto, mediano y largo plazo para su vida.
  • Desarrolle el hábito de leer buenos libros.
  • Si le es posible, adopte una mascota.
  • Valore cada provisión económica que recibe diariamente de parte de Dios. Si lo hizo ayer y hoy, también lo hará mañana.
  • Si desea algo como viajar o comprarse un vestido y tiene los recursos, hágalo.
  • Al hablar, utilice palabras positivas de fe.

La Biblia dice que cuando somos obedientes a Dios y rendimos nuestra vida a Él…

«Entonces el Señor tu Dios te bendecirá con mucha prosperidad en todo el trabajo de tus manos y en el fruto de tu vientre, en las crías de tu ganado y en las cosechas de tus campos. El Señor se complacerá de nuevo en tu bienestar, así como se deleitó en la prosperidad de tus antepasados, siempre y cuando obedezcas al Señor tu Dios y cumplas sus mandamientos y preceptos, escritos en este libro de la ley, y te vuelvas al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma.»

Si aún no ha recibido a Jesucristo como su Señor y Salvador, hoy es el día para que lo haga. Recíbalo en su corazón. Es el paso para experimentar crecimiento personal, espiritual y familiar y avanzar hacia la verdadera felicidad.

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Podcast y Artículos del realizador Fernando Alexis Jiménez, con principios sencillos pero eficaces para desarrollar el crecimiento personal, espiritual y familiar.