Emprenda ese viaje maravilloso hacia la transformación

Todos necesitamos una transformación poderosa. Usted la requiere hoy, ahora mismo. ¿De qué manera? Este articulo le enseñará cómo experimentar ese proceso.


Por Fernando Alexis Jiménez | Instagram @RadioBendiciones

La misionera pasó muchos años en la China. Por amor a la obra de Jesucristo renunció prácticamente a todo: a las comodidades, a su familia y hasta la profesión secular que fue su mayor anhelo desde la niñez. Sin embargo, cuando escuchó el llamado de Dios, supo qué dirección debía tomar en adelante: servir al Reino de Dios en tierras lejanas. En esa labor invirtió 40 años de su vida. Permitió que el Señor tratara con su vida.

El paso del tiempo nos enseña mucho. Entre otras cosas, que pretender ser perfectos en nuestras fuerzas, es una equivocación. Como esta misionera cristiana en la China, debemos permitir que el Padre celestial trate con nuestro ser y nos lleve al nivel que Él quiere. El Espíritu Santo lo hace posible. En nuestras fuerzas, jamás podremos experimentar cambios.

El autor cristiano Charles Stanley lo expresó en los siguientes términos:

Siempre había pensado que si trabajaba lo suficiente sería una mejor persona. Nuestro Creador no quiere ni necesita nuestros esfuerzos. Estos no pueden hacer que ganemos la salvación, ni que vivamos en santidad.”

Cuando vamos a las Escrituras leemos:

“!!Oh gálatas insensatos! ¿quién os fascinó para no obedecer a la verdad, a vosotros ante cuyos ojos Jesucristo fue ya presentado claramente entre vosotros como crucificado? Esto solo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, o por el oír con fe? ¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne? ¿Tantas cosas habéis padecido en vano? si es que realmente fue en vano. Aquel, pues, que os suministra el Espíritu, y hace maravillas entre vosotros, ¿lo hace por las obras de la ley, o por el oír con fe?” (Gálatas 3.1-5 | RV 60)

Con nuestras propias fuerzas, no podemos lograr nada de valor eterno. Para convertirnos en la persona que Dios quiere que seamos y para cumplir su voluntad en nuestra vida, debemos depender del todo de su Espíritu. Pero es importante recordar que depender de Dios no es quedarnos quietos.

El apóstol Pablo lo describió de esta manera: “Trabajo, luchando según la potencia de Él, la cual actúa poderosamente en mí” (Col 1.29). Dependiendo por completo del Espíritu Santo es como nuestro Padre quiere que le sirvamos.

Decídase hoy a cambiar. Con ayuda de Dios podrá lograrlo. Reciba a Jesucristo como su Señor y Salvador y emprenda ese maravilloso viaje hacia la transformación personal, espiritual y familiar que tanto necesita.

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Podcast y Artículos del realizador Fernando Alexis Jiménez, con principios sencillos pero eficaces para desarrollar el crecimiento personal, espiritual y familiar.

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