Debemos permanecer firmes en principios y valores

¿Alguna vez se ha preguntado qué haría si practicar su fe, dar testimonio de Cristo a los demás o asistir a la iglesia resultara en persecución y muerte?

Por Fernando Alexis Jiménez | Instagram @RadioBendiciones

Hea-Woo, pasó mucho tiempo en un campo de concentración de Corea del Norte, por predicar a Jesucristo. Allí, en medio del confinamiento, seguía anunciando las Buenas Nuevas de Salvación. Sin embargo, milagrosamente logró huir de Corea del Norte. Su testimonio de fe es fuente de inspiración para los cristianos del mundo entero.

Uno de los textos que más le ha impactado, es el Salmo 23. Lo repetía mentalmente mientras realizaba trabajos forzados. » No importaba que estuviera presa. La situación que viví en la cárcel, no cambió el concepto que tenía de Jesús para mí. Sabía que Él es mi pastor», suele repetir. Se mantenía tranquila y confiada en medio de las circunstancias. ¿Por qué? Porque en la prisión enfermó a causa del intenso frío de la celda y la desnutrición. Pero Dios guardó su vida.

¿Alguna vez se ha preguntado qué haría si practicar su fe, dar testimonio de Cristo a los demás o asistir a la iglesia resultara en persecución y muerte? En ciertos lugares del mundo, muchos cristianos enfrentan tal escenario, pero se aferran a sus convicciones en vez de ceder ante las presiones, aun cuando hay quienes sufren en gran manera por su fidelidad a Jesucristo.

En el Salmo 23, verso 4 que tanto impactó a Hea-Woo, leemos:

«Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento.»

Otro ejemplo es el del profeta Daniel. Enfrentó algunas situaciones difíciles como resultado de sus convicciones, pero nunca sacrificó sus principios, incluso cuando el simple acto de orar podría haberle costado la vida. Su confianza en el Señor se mantuvo firme cuando fue puesto en el foso de los leones. De hecho, su fe firme y el hecho de haber sido salvado por Dios, tuvieron un poderoso impacto en el rey pagano, quien decretó que todas las personas de su reino debían temer al Dios de Daniel.

Hoy tenemos la misma opción: vivir de acuerdo con nuestras convicciones, o comprometer nuestros principios con tal de tener paz y seguridad. No tiene que ser una cuestión de vida o muerte. A veces, solo queremos evitar el ridículo, evadir conflictos o llevarnos bien con los demás. Aunque podamos conseguir un bienestar temporal, perdemos la oportunidad de dar testimonio de Cristo y de influir en los demás.

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Podcast y Artículos del realizador Fernando Alexis Jiménez, con principios sencillos pero eficaces para desarrollar el crecimiento personal, espiritual y familiar.

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