No dañe a su familia con los “errores humanos”

Con más frecuencia de lo que debiéramos, cometemos errores a nivel familiar, que causan dolor y tristeza a nuestro cónyuge e hijos.


Por Fernando Alexis Jiménez | Twitter @BendicionesNet

Fue un error humano”. Cuatro palabras, escuetas, contundentes. Con esa breve línea se pretendía explicar el derribamiento del avión Boeing 737 de Ukraine International, el 20 de enero de 2020. Una verdadera tragedia que dejó 176 personas muertas.

¿Cómo se originó todo? La aeronave fue confundida con un «blanco hostil» luego de que voló cerca de una zona militar considerada muy sensible por los guardias revolucionarios iraníes.  Dado que los militares se encontraban en alerta, simplemente accionaron un dispositivo y la explosión pudo verse a kilómetros de distancia. Una flama gigantesca de diversos colores que encerraba muerte en sí misma.

«Lamentamos lo ocurrido», dijo el presidente iraní Hasán Rohaní al lamentar esta «desastrosa equivocación«.

Los familiares de las víctimas aún cargan con el dolor de lo que, autoridades iraníes, calificaron en su informe oficial como “Un error humano”.

ERRORES DE ALCANCES INCALCULABLES

Sin duda, todos hemos cometido errores que dañaron a los seres que amamos, comenzando con nuestro cónyuge e hijos. Palabras cuyas consecuencias no medimos y que produjeron dolor y tristeza, tal vez heridas emocionales que se han mantenido en el tiempo.

Razón tenía el autor sagrado al decir:

«La muerte y la vida están en poder de la lengua, y el que la ama comerá de sus frutos.» (Proverbios 18: 21 | RV 60)

Es importante que hagamos un alto en el camino porque, probablemente, hemos dejado un rastro de dolor a lo largo de nuestra existencia y, más aún, ahora que tenemos conformada una familia. Examinemos las fallas y propongamos emprender el cambio.


Los seres humanos somos proclives a fallar, y más cuando en nuestra vida no tenemos a Jesucristo.


¿POR QUÉ NO MEDIMOS LO QUE DECIMOS?

Los seres humanos somos proclives a fallar, y más cuando en nuestra vida no tenemos a Jesucristo.

El profeta lo describió así:

«Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?» (Jeremías 17: 9 | RV 60)

Pareciera que, simplemente, nos dejamos arrastrar por la emoción del momento y causamos el mismo daño que un río correntoso desbordado de su cauce. Cuando evaluamos lo ocurrido, comprendemos que herimos y que no hay forma de volver atrás.

CORREGIR ERRORES HUMANOS

Es cierto, tenemos una inclinación –consciente o inconsciente– a la maldad. Es innegable y reafirma el por qué somos salvos no por obras sino por gracia ya que, si dependiéramos de lo que hacemos y no de la misericordia de la obra redentora de Jesús en la cruz, estaríamos condenados de antemano.

El salmista escribió hace más de 2.700 años lo siguiente:

«Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos; y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno.» (Salmo 139: 23, 24 | RV  60)

En nuestras fuerzas será imposible corregir esos “errores humanos” que destruyen a los demás. Sin embargo, cuando le permitimos a Dios que tome el control de nuestro ser, podemos avanzar victoriosamente hacia el cambio y la transformación.

¡Hoy es el día para tomar esa decisión! Abrirle las puertas del corazón a Jesucristo y permitirle que, tomados de Su mano, podamos iniciar ese maravilloso viaje para el crecimiento en nuestra vida personal, espiritual y familiar. Lo necesitamos con urgencia y, de paso, ejerceremos una influencia transformadora con nuestro cónyuge e hijos. Decídase ahora.

Si desea escuchar el Programa “Vida Familiar”, haga Clic Aquí.

Por #RadioBendiciones

Podcast y Artículos del realizador Fernando Alexis Jiménez, con principios sencillos pero eficaces para desarrollar el crecimiento personal, espiritual y familiar.

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