Bajo ninguna circunstancia debemos dejar de orar por nuestro cónyuge e hijos. Es importante seguir clamando por ellos, nuestros seres amados.

Por Fernando Alexis Jiménez – #Radiobendiciones

Con frecuencia leemos y quizá pasamos inadvertidas las circunstancias que rodean el relato cuando Dios le pidió a Abraham que sacrificara a su hijo Isaac. Lo leemos en Génesis 22.

Los tres días que transcurrieron desde que inició el tránsito desde  su morada hasta la tierra de Moriah, debieron representar una verdadera agonía. Una lucha sin cuartel entre el amor a su hijo y la fidelidad al Señor. Una crisis como quizá la hemos enfrentado todos, guardando las proporciones.

Cuando el muchacho le preguntó dónde estaba el animal para el sacrificio, el padre le respondió: “Dios se proveerá para el holocausto…”

El tenía la certeza de que el Padre obra, incluso cuando creemos que todo está perdido. Y el Dios de gloria y de poder, honró su fe.

Justo cuando el silencio gobernaba la región y parecía inevitable que Isaac fuera sacrificado, Jehová intervino a través de su ángel:

«Y dijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; porque ya conozco que temes a Dios, por cuanto no me rehusaste tu hijo, tu único.   Entonces alzó Abraham sus ojos y miró, y he aquí a sus espaldas un carnero trabado en un zarzal por sus cuernos; y fue Abraham y tomó el carnero, y lo ofreció en holocausto en lugar de su hijo.» (Génesis 22: 12-13 | RV60)

No se desespere ni se desanime. Dios sabe obrar en el momento oportuno. Él no se ha olvidado de usted ni de su familia. No pierda la fe. Él hará algo extraordinario hoy. Lo sorprenderá y quedará maravillado.

Reciba a Jesucristo en su corazón. Hoy es el día para dar el paso. Su vida personal y familiar será diferente.

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Por #RadioBendiciones

Podcast y Artículos del realizador Fernando Alexis Jiménez, con principios sencillos pero eficaces para desarrollar el crecimiento personal, espiritual y familiar.

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